jueves, 13 de diciembre de 2012

Cuento Opinionavideño 4. "Navidad… negra navidad"


El doce de Diciembre, la tierra estaba supuesta a entrar, junto a todo el sistema solar, en un campo electromagnético que iba a obscurecer nuestro pequeño planeta durante tres días. No obstante, no es de esa obscuridad de la que hablaré ahora. No es secreto que hace algún tiempo a alguien se le ocurrió la brillante idea de hacer un monigote con cierto personaje que se ofendió. El error, publicarlo en las redes sociales.

Es de suponer que todo lo publicado en redes sociales es responsabilidad del autor y quedará a la vista de todo el mundo. No obstante, es increíble como por simples opiniones se pueden herir susceptibilidades. Para defender un poco al grupo del monigote, he de decir que aquella vieja tradición, no solo es un derecho, sino también una marca nacional. Si bien no es “moralmente ético” burlarse un poco de otras personas, es una necesidad básica del ser humano. Sin ese tipo de mofas no existirían los comediantes, los “roasts” de personajes, las tiras cómicas, etc… Viviríamos en un mundo serio sin ningún sentido del humor.

Ahora, este asunto va más allá. Cuando la comedia se utiliza como un método de denuncia no solo tiene un valor humorístico sino también social y es no solo derecho, sino obligación, compartirla. Es por eso que me avergüenza decir que, este artículo, iba en principio en contra de un ente en particular con delirios de grandeza que resultó ofendido por su propia psicosis y amenazó por su resentimiento. No obstante, lamento amigos lectores, no poder compartirles su nombre por temor a posibles represalias.

Así mismo, son varias las historias que se viven en esta ciudad, en donde gente se siente aludida, muchas veces sin razón, e intenta callar las críticas, si las hay, de aquellos que las publican. La libertad de expresión, en este caso, queda como una figura de papel, que se destruye al primer contacto con el agua. Vivimos en una era obscura, en que todo lo que se dice no solo tiene consecuencias, sino que además lastima, inintencionalmente.

Cuento Opinionavideño 3. "¡Es mi cumpleaños! Regalos para todos, menos yo…"

La navidad está a la vuelta de la esquina y con ellas nuevas olas de ropa, artículos electrónicos, joyas, comida, etc… Claro, siempre y cuando vivas dentro de ese estrato medio a medio alto. Desde la época de la revolución industrial el hombre ha desarrollado una actitud consumista un tanto enfermiza, pero en los últimos años, gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías, la publicidad y la creación de marcas han impulsado una obsesión por la mercancía difícil de opacar.

A riesgo de parecer tradicionalista, he de decir que la navidad debería ser una época que nos acerque más a nuestros seres queridos, un día para compartir y demostrar a los demás cuanto nos importan. La navidad, un día más en el calendario, sirve como una buena excusa para unir a la gente. Navidad, una fecha para los comerciantes, una fecha para todos.

Cuento Opinionavideño 2. "Ateo, gracias a Dios…"


El otro día mi hermana tuvo una fuerte discusión con mi abuela. Abogaba por todos los argumentos que le parecían lógicamente posibles que Dios era solo un invento para darle sentido a la existencia humana. Mi abuela enojada terminó por botarla de la casa, afortunadamente el exilio no duró más de un par de días.

Esto me lleva a una interesante reflexión. En estos días es muy común encontrar gente en la universidad, en las calles, en tu propio hogar, que te dirá “soy ateo” y sin embargo siempre muestras su lado cristiano cuando más les conviene. ¡Se acerca la navidad! Un momento en que gente de todas las religiones y no-religiones se une alrededor de un gran dios, el consumismo. Al igual que mi hermana, ansiando recibir sus regalos de parte de cada miembro de su familia, existen millones de personas que, a pesar de proclamar el ateísmo a viva voz en donde quiera que estén, esperan muy seguras sus obsequios de navidad. Eso sí, no pierden oportunidad para demostrar que el mundo estaría mejor sin la religión.

Esto último puede ser muy discutible, no es de negar que muchas de las peores catástrofes y guerras en la historia de la humanidad se han dado gracias a nuestra amiga religión. No obstante, cada vez que alguien tiene un problema de difícil solución, alza, baja o envía, una plegaria al cielo, infierno o limbo, para conseguir algo de ayuda. Es ridículo negar la existencia de un ser superior pero también justificar grandes genocidios en su nombre. En conclusión, cada quién tiene derecho a elegir su credo siempre y cuando lo conserve y no lo cambie cada vez que necesite. Convicción, es la mejor religión.

Cuento Opinionavideño 1. "… y es que guardia y grinch se escriben con g…"


Hace aproximadamente un año, en Diciembre, tuve la suerte de encontrarme con un precioso piano de media cola en uno de los pasillos del Quicentro Shopping, en aquél que queda justo a la salida del nuevo Librimundi. Siguiendo una vieja costumbre de músico ambulante me acerqué a él, levanté la tapa lentamente, y comencé a tocar. Poco a poco los curiosos visitantes se reunieron alrededor del piano. Celebraban y cantaban junto a mí las melodías que alegremente interpretaba. No obstante, después de la tercera pieza musical, Un guardia de metro ochenta de alto, con tolete en mano se acercó, bruscamente tomó la tapa de las teclas y la cerró de un golpe contra la fina madera del teclado.
El temblor fue inquietante, un sonoro mix acústico de notas discordantes sonó fuertemente acabando con la apacible música mientras rostros de reprobación y tristeza se veían formarse en el público. El inocente piano, resentido por la fuerza del guardia, mostró su desagrado con una larga rajadura sobre su tapa mientras gemía de dolor.

“No se puede tocar este piano” dijo el guardia, “se desafina”. En ese momento, con un profundo dolor en el alma por el golpe que había recibido tan fino instrumento, me alejé de él y regresé, algo decepcionado, a mi casa.

Hace pocos días descubrí feliz la gran sorpresa, el magnífico piano estaba una vez más en el pasillo del Quicentro, sin embargo, por su seguridad, me limité a observarlo a lo lejos. Una comparsa navideña se exhibía, uno de los duendes, asombrado por mi penetrante mirada al piano, se acercó. “Ven, toca un par de temas mientras atendemos a los niños” me dijo. Yo como si del mejor regalo se tratara, me acerqué emocionado y comencé a tocar. La tapa estaba levantada, oculta en el cuerpo, como debía ser. Las teclas se mostraban ansiosas ante mis manos temblorosas de emoción. Cuando estuve a punto de entonar los primeros compases, un guardia, quizá el mismo, se acercó nuevamente, no obstante esta vez se limitó a decirme desde la distancia “no puedes tocar el piano, se desafina”. “Él sabe tocar, es para la comparsa” dijo el duende intentando solucionar la situación, sin embargo el guardia me levantó y me alejó del instrumento cerrando la tapa con exagerada suavidad.

Fue en ese momento en que vi lo que había ocurrido. El magnífico piano que un año atrás deslumbraba con su elegancia y belleza había sufrido de sobremanera la injustificada cólera del guardia. Tenía no solo una pequeña cuarteadura, sino que toda una parte de la tapa se había desprendido, además toda la estructura se había separado del mueble, por lo que la taba flotaba sobre las teclas descentrada y destruida.

Que pesar sentí en ese momento, seres inanimados con alma, destruidos por capricho y abuso de autoridad. No por juzgar pero si por hacer un juicio de valor he de decir que la gente debería informarse un poco antes de actuar. La prepotencia que les da a algunas personas el uniforme es demasiado grande para caber en él. Un piano, que por lo general se desafina cuando no es entonado, ha de sufrir las terribles consecuencias, y así, entre cafés, toletes y tarjetas de créditos, es como muere, un día más, la cultura en el Ecuador.

Cuarteto Navideño!

Hola a todos amigos y amigas que siguen periódicamente mi pequeño blog, seguramente no habrán entrado en un bueeeen tiempo dado que tampoco he publicado nada en un bueeeen tiempo. Pero hoy les estaré proporcionando 4 nuevas entradas!!!

¿Qué ha sido... navidadf?
Así es! Por motivo de las fiestas, y de que no me verán de aquí en un bueeen tiempo más les dejo cuantro entradas navideñas para que aprovechen estas fiestas al máximo.

Dado que este blog se titula "Historias... Personales?" todas las historias, como de costumbre, tienen algo de cierto. En este caso, el 100% de veracidad! Así que aprovechen este espacio de opinión y comenten si alguna vez les ha sucedido algo parecido, o se sienten identificados con estas divertidas situaciones. Disfruten las fiestas, y las próximas publicaciones.