El video que acompaña a esta interesante pieza musical está orientado un poco erróneamente hacia el sentir erótico simplemente. No me malentiendan, no es que no disfrute el arte erótico de buen gusto. Un amorío o una relación que ha de ser acompañada de una banda sonora como esta me parece además en extremo intenso, sufrido, interesante, maravilloso, devastador, y por lo tanto, hermoso. No obstante pienso que estas sencillas, pero tan idealmente ensambladas notas, tienen mucho más que ofrecer, mucho más que transmitir. Es por eso que me quedo con esta imagen, velas, que con tan poco dicen mucho, como este tema. Así pues, os invito a no prestarle mucha atención al video, o sí... cada quien encontrará su propia interpretación, pero os exhorto a cerrar los ojos, y dejar que la música os hable...
Estas palabras no son anónimas
Hace 17 años.

